Cine y ELE

En clase

Pedro Lazaga (1918-1979) es el director de cine español que ha dado cancha con más frecuencia a la enseñanza de idiomas en el cine.

A él se debe la primera clase de ELE en el cine español, en Luna de verano (España, 1959). ojo al «input»: «el conejito y el pajarito juegan en el jardín».

Método audiolingual
La radio se pudo de moda tras la II Guerra Mundial. Se pensaba que podía usarse para todo. En La fiesta sigue (Enrique Gómez, España, 1948) un norteamericano propone clases de tauromaquia por radio, como las de gimnasia sueca:

En 1955 se lanza al mercado el microsurco de vinilo. Esto produce un gran cambio. Los cursos radiofónicos (sincrónicos) se hacen también asíncronos. En la película de Marco Ferreri: El pisito (España, 1960) el abuelo le dice a la nieta: «¿Para qué quieres aprender francés si tienes novio formal?»:

En Chica para todo (España, 1963) tenemos uno de los primeros ejemplos de la entrada del inglés en España, ligada al servicio doméstico en casas de «americanos», frente al estudio del francés en la película de Ferreri, que tiene que ver con el ajuar educativa de la chica casadera.

En otra película de Pedro Lazaga: Vente a Alemania, Pepe (España, 1971) se comprueba que, a principios de los 70, se sigue usando los discos de vinilo, pero la conciencia lingüística del aprendiente parece más desarrollada, por ejemplo en cuanto a la importancia del «input». La lengua es ahora el alemám (no el francés como adorno ni el inglés moderno), como posibilidad de trabajo:

Antes del método comunicativo
Si comparamos el corto de Antonio Drove: La caza de brujas (España, 1967) con La vieja música (España/Argentina, 1985), de Mario Camus, nos damos cuenta de que en 20 años no ha cambiado sustancialmente la metodología de la enseñanza de lenguas, más allá de la gestión del aula. Un ejemplo es el dictado:

La importancia del «input» en la interacción
A mediados de los 50 está claro el absurdo del «input» de los materiales. Edgar Neville: La ironía del dinero (España, 1957):

La importancia de seleccionar el «input» teniendo en cuenta los intereses del estudiante (en este caso, un atracador). Pedro Lazaga: Sabían demasiado (España, 1962).

Sidney Poitier da clase a monjas alemanas en Lillies of the Field (1963), y consigue dar significado a la repetición estructuralista:

A mediados de los 80 se sigue usando el intercambio oral de estructuras carentes en absoluto de significación, más allá de lo que lo absurdo de la situación proporciona. Fernando Colomo: La línea del cielo (España, 1984):

Clases particulares con profesor nativo
Parodia de clase particular, con estudiante poco dedicado e interlengua estereotipada de su profesora. En Hay que educar a papá (España, 1971):

«¡Mira que yo pagando a un tío, y encima inglés!» El input y la motivación en el aprendizaje de idiomas. Lola, espejo oscuro (Fernando Merino, España, 1966).

«Para practicar conversación te convendría más un nativo». Malena es un nombre de tango (Gerardo Herrero, España, 1996).

El espanto de las clases de pronunciación
Uno de los grandes beneficios de nuestra lengua es que no necesitamos clases de pronunciación.Los cuatrocientos golpes François Truffaut (Francia, 1959).

El acento
Elogiando el acento para ligar. «¡Qué buen acento, parece usted de Chamberí!». Julia y el celacanto (Antonio Momplet, España, 1961).

«¡Con lo bien que yo entiendo a los extremeños!». Operación cabaretera. Mariano Ozores. España, 1967.

Este material procede en buena parte de la cuenta de Twitter @Lenguascine